28° Enfrentar lo desconocido.
Cuando Lia subió a la moto después de dejar guardada las llaves en el departamento de Oliver, notó que el hombre se portaba diferente.
En las anteriores ocasiones la había agarrado de las muñecas y las había ajustado a su cintura, pero en esa ocasión apenas si esperó a que estuviera acomodada en el asiento para arrancar y Lia lo agarró con incomodidad. Tuvo el impulso de abrazarlo bien para estar más afianzada y segura, pero o lo hizo, él no se lo había pedido.
«Porque me odia» se dijo «Porque