99. Preparativos
Leonardo
El cuarto estaba sofocante; el peso del día asfixiando cualquier esperanza de alivio. Observé a mis padres, sus rostros marcados por la confusión y la preocupación, antes de respirar hondo y reunir fuerzas para hablar.
"Per favore," mi voz salió grave, casi un susurro. "Necesito un momento a solas."
Papà dudó, pero cuando hicieron ademán de salir, sujeté su brazo con firmeza, sintiendo el calor familiar que siempre me había confortado en tiempos difíciles. "No dejen que lo que le pasó