9. Una nueva historia
Amber
La primera sensación fue de desorientación. Mi cabeza palpitaba y mi boca estaba seca, con un sabor amargo. Intenté abrir los ojos, pero las párpados pesaban como plomo.
"Está despertando", escuché decir a una voz masculina. Magnus, reconocí.
Forcé mis ojos a abrirse y parpadeé varias veces, intentando enfocar mi visión. El lugar era amplio y elegante, decorado en tonos de gris y azul. Una suite, me di cuenta, más grande que cualquier habitación que hubiera visto. Y, aun así... familiar.