39. Revelación
Leonardo
Observé atentamente el cambio en su mirada. El momento exacto en que algo hizo clic en su memoria, haciendo que todo su cuerpo temblara. La enfermera se acercó, preocupada, pero yo conocía esa expresión; no era fiebre lo que la ponía sonrojada, era yo.
"¿Estás bien?" insistió la enfermera, pero Amber parecía perdida en sus propios recuerdos.
"Déjenos a solas," ordené, mi voz más áspera de lo que pretendía.
"Señor, creo que es mejor llamar al médico. Aunque no sea fiebre..."
"Ahora." El