25. Humillación
Amber
Mi corazón duele al dejar a los niños dormidos, pero Martina me llama de nuevo. Sus gritos resuenan por la mansión, como si quisiera que todos supieran su poder sobre mí.
"¡Amber!" Su voz es cortante como una navaja. "¿Dónde metiste mi ropa nueva?"
Entro en el dormitorio principal para encontrar todo el guardarropa tirado en el suelo: vestidos de diseñador, zapatos italianos, lencería francesa esparcidos como basura. Martina está sentada en el sillón, con una sonrisa cruel en los labios p