195. Señales de peligro
Amber
Después del almuerzo, regresé al despacho con la sensación de que el peso de la realidad volvía a caer sobre mis hombros. El momento de ligereza junto a los niños y Nonna Rosa había sido un respiro necesario, pero ahora era hora de volver a concentrarme. Las amenazas contra nosotros no habían desaparecido y, si quería mantener a mi familia a salvo, debía seguir cerrando las brechas que aún quedaban abiertas.
Apenas me senté frente al ordenador, abrí el sistema de seguridad de la MGroup y