194. Fiestas
Amber
El sonido de pasitos apresurados resonó por el pasillo antes de que la puerta del despacho se abriera de golpe.
Bella entró primero, con sus rizos saltando a cada movimiento, seguida muy de cerca por Louis, que sostenía un bloc de hojas y una caja de ceras como si estuviera en medio de una misión importantísima.
“¡MAMÁ!” gritó prácticamente Bella, corriendo hasta mi silla y lanzándose a mi regazo sin previo aviso.
“Hola, amor,” reí al sujetarla con fuerza para no irnos las dos hacia atrás. “¿Y ahora qué pasó?”
Louis, siempre un poco más tímido que su hermana, golpeó las hojas sobre el escritorio con expresión decidida.
“¡Tenemos un problema muy grande!”
Alcé una ceja. “¿Un problema? ¿Tan temprano?”
Bella, aún desparramada sobre mí, asintió con entusiasmo. “¡Siiií! ¡Louis está siendo súper pesado, mamá!”
Louis resopló, cruzándose de brazos. “¡NO soy pesado! ¡Yo lo quiero así!”
Puse los ojos en blanco, conteniendo la risa. “¿Y de qué estamos hablando exactamente?”
“¡De nuestra fie