180. Destellos del pasado
Amber
Aún sentía el calor de las manos de Leonardo sobre mi piel, el sabor de su beso seguía suspendido en mis labios, pero dentro de mí algo no estaba bien. La mañana había estado llena de risas y amor; los gemelos estaban eufóricos con la idea de tener un hermanito o una hermanita, y toda la familia compartía esa alegría. ¿Por qué, entonces, esa inquietud seguía creciendo dentro de mí?
Leonardo me había envuelto entre sus brazos con la promesa de un futuro perfecto. Dijo que siempre había est