151. Primer entrenamiento
Amber
La tensión de la mañana se había disipado, reemplazada por una curiosidad creciente cuando Leonardo me llevó a un centro de entrenamiento de defensa personal. El lugar tenía una energía intensa: paredes cubiertas de pósters de competiciones y un tatami que dominaba el centro de la sala. El olor a esfuerzo y concentración flotaba en el aire, mezclado con el sonido de personas entrenando en otro espacio.
"¿De verdad crees que esto es necesario?", pregunté, acomodándome el bolso en el hombro mientras seguía a Leonardo por el pasillo.
Me miró con una sonrisa divertida bailándole en los labios. "Totalmente. Además, es una buena manera de soltar el estrés."
Al llegar a la sala principal, Magnus y la doctora Gabriela estaban apoyados en un rincón, conversando. El contraste entre ellos resultaba casi cómico: Magnus, imponente como siempre, parecía un muro de fuerza inquebrantable; Gabriela, con el cabello recogido en un moño informal y una mirada concentrada, tenía una delicadeza que de