53. Esa pobre niña...
Ella resopló y se dejó caer en el sillón molesta por la actitud de su hijo, no entendía por qué seguía encaprichado con esa mujer tan promiscua que hasta cuatro hijos tenía sin un padre.
— ¿Y te da igual que tenga cuatro hijos de otro?
Darius se quedó callado y negó con la cabeza mientras se pasaba las manos por el rostro frustrado.
— Verás mamá… — empezó a hablar el rey — hace un poco más de cinco años sufrí un atentado. Me envenenaron y lo que besa droga causó en mí…
Él levantó la mirada para