52. ¿Cómo podría no ser ella?
Alí se debatía entre su lealtad a su amigo y rey o quedarse callado, pero era un hombre leal y justo así que aquella mañana volvió al palacio para explicarle al Rey lo que había descubierto.
— Dime que sucede Alí — pidió Darius algo molesto por con él por la conversación del día anterior que no había hecho más que alterarlo y junto con esa extraña sensación que tuvo al besar a la chica y llenarlo de dudas.
— Es sobre el incendio — Empezó a hablar Alí — me fui a ver las runas de la casa de Marya