39. Necesito marcharme.
— No, de verdad que yo no voy a dejar que me acompañes, me puede llevar el chófer que me trajo en el carruaje — explicó Maryam molesta consigo misma, ni siquiera tenía ganas de apartarse de él y aun así le prohibía que la acompañara, pero era mejor hacerlo de ese modo.
— Lo siento, pero no voy a dejar que te marches sola, así que ya puedes ir quejándote todo el camino porque pienso acompañarte.
Aseguró el rey mientras tomaba de la mano a Maryam sin ninguna contemplación y tiraba de ella hasta e