Capítulo 27 – Ojalá no sea una mala decisión.
TRES DÍAS DESPUÉS.
Tres días después de que Gianina rompiera bolsa y fuera trasladada a la clínica y sometida a una cesárea para traer a sus hijos al mundo, la doctora que la había atendido se acercó a su habitación.
—Buenos días, Gianina —la saludó con una sonrisa agradable—. Ya te vas a casa.
Gianina asintió.
—Buenos días, doctora Rossi. —Sonrió—. Gracias por todo.
—Recuerda que, cuando salgas, debes firmar tu salida en la recepción, ¿sí? —le recordó—. Por cierto, ten —dijo, tendiéndole cuatr