Conversamos mucho, de todo un poco, de nada importante. Luego sugerí ver unas películas, pedí unas pizzas y refrescos, ella preparó unas palomitas y cuando todo estuvo en su lugar, nos acomodamos juntos en mi sofá.
Vimos “Los juegos del hambre”, me pareció una buena elección porque tiene algo de acción y algo de romance. Un buen complemento para ambos. Íbamos comiendo y haciendo comentarios. No es una película que me encante, pero fue muy divertido verla junto a ella.
Terminó la película. Anabe