‒ Pues sí, mi padre era Peter Gateley, Barón de Lasseter ‒ comentó encogiéndose un poco de hombros, no sabía qué más podía decir y se sentía un tanto inferior, ya estaba claro que sí era la hija de un barón pero también era evidente que no gozaba de los privilegios de ser tal cosa, puesto que no tenía fortuna ni ningún legado, así que no le veía el sentido a esa conversación ‒. No obstante, no puedo alardear mucho al respecto ‒ continuó sirviendo la última taza, la suya, a ella le gustaba el té