Evangeline estaba furiosa, su enojo no conocía límites, y prefería mantenerse así por el resto de la noche, o por el resto de su vida, antes de que llegara la tristeza y la desolación, porque sabía que ese momento llegaría, por ende sus sentimientos aflorarían y se volverían trizas, y definitivamente no podía echarse a llorar en ese lugar ni delante de otras personas.
Así que optaba por mantener su disgusto, así era mucho más sencillo.
¿Quién se creía que era? ¿Qué porque era un Conde tenía el