Capítulo veintiocho: Desatando verdades.
La noche había pasado muy rápido y aún no tenía noticias de Matt y los demás, después de cerciorarme que Luca estuviera bien, me dirigí hacia el estacionamiento con la esperanza de ver su auto estacionado allí, pero nada; no había rastros de ellos.
Me quedé un momento observando la entrada y cuando me disponía a irme, pude ver como el auto de esté; iba llegando. Cuando apagó el motor me precipité a su encuentro,
—Matt, ¿chicos están bien? — les pregunté con apuro.
Cuando bajaron pude nota