Andrea siempre se creyó superior a todas las personas y como no serlo si siempre tuvo todo a la mano. Su casamiento con Darek fue uno de esos momentos más felices de su vida, el chico número uno del equipo; el capitán, ese hombre que la volvía loca al grado de hacer el amor en alguna parte de la universidad.
Planes prometedores no pasaron por alto en la planificación de su vida, estatus y seguridad social no faltaron, eran una pareja perfecta.
Ella dedicaba su tiempo a verse como la realeza