Capítulo noventa y cinco: La segunda advertencia
Al final de la mañana ya Praxis había llevado las cosas de su mujer y sus hijos de vuelta a casa. Las pocas que había sacado de allá.
Athos se había ido a la casa de campo de la familia y todos pretendían volver a la normalidad nuevamente.
El griego ordenó máxima seguridad para su familia al completo y tomó las cintas de seguridad del hotel para llevarlas a casa a ver detenidamente lo que había sucedido como para que su esposa recibiera semeja