Capítulo sesenta y cinco: Te prometo que será diferente
—¿Crees que nos hayan oído? —preguntó Thalia a su marido mirándose al espejo con él detrás, abrazándola por la cintura y saboreando el reflejo de ambos, juntos
—Estoy seguro que no y aunque hubiese sido así, Athos se habría llevado a los niños, no te preocupes.
Ella entonces quedó en silencio. La sola mención de su hermano le dejaba a las puertas del secreto otra vez. Con todo lo que había pasado probable Athos había decidido dejar todo