Capítulo cincuenta y siete: Besar a otro
Ella no se lo esperaba, aquel beso significaba demasiado para lo que Thalia pensó hacer con el.
En un inicio cuando vio a su marido con claras intenciones dejó que se acercara lo bastante como para plantarle un rodillazo en los testículos y dejarlo K.O.
Pero no pudo.
Sintió sus manos abrasando la piel de su espalda, su lengua abriéndose paso en su boca y cuando él gruñó su nombre entre mascullos de placer, fue ella quien le tomó del pelo y tiró de