Capítulo cuarenta y siete: No te perdonaré
—Eres un mentiroso —Thalia gritó rabiosa y desgarrada.
—¡No! —rugió Praxis—. Es más que eso. Al final, lo hago todo a propósito.
—¿Qué? Praxis no…
—Traté durante años de ser una buena persona, pero no servía de nada. Así que dejé de intentarlo. Hice todo lo posible por ejercer mi tiranía sobre los demás hasta que ya no había redención posible y el mundo entero no podía dejar de tenerme miedo. Ese es el hombre que soy ahora, el que se deja llevar por el