Capítulo cuarenta y siete. Juntos como familia
Dos años después...
La pareja seguía siendo tan feliz que casi no se lo creían , Liliana vivía en un estado como nunca imaginó llegar a sentirse. Ya sin la sombra de rusos ni mensajes terroríficos, sin que nadie pudiera asediarla o mandarle avisos porque el maldito que tanto tiempo la acosó, no estaba en sus vidas para atormentar a ninguno de ellos con sus enfermas venganzas que no los llevaron a nada bueno. Todo el dolor había pasado, aunque la