Capítulo treinta y nueve. Te lo he quitado todo
Lily estaba sentada con su suegra en una cafetería cualquiera. Ella ni siquiera la miraba, no reparaba en ella en absoluto y eso era un poco freustrante para Lily. De repente encontró en esa mujer cosas de su esposo, aquel silencio agotado, la mirada torcida y el gesto marchito del momento en que no le interesa nasa le recordó las ocasiones en que Athos se comportó así con ella en algún tiempo... entonces la chica suspiró mientras se preguntaba