Capítulo treinta y siete: Mi cuñado y la niñera
Habían pasado dos días desde que Praxis había confesado las fechorías de su padre a Thalia. Aunque, siendo honesta eran fechorías gananciales porque ambos padres habían sido iguales de crueles con la madre de él y la descendencia de ambas familias.
Ella se sentía tranquila por un lado, pues su marido había confesado lo que ya sabía según esos audios que Marcia le había facilitado, sin embargo ella no creía más en lo que tenían
Había visto demasia