Capítulo veintiséis. Un medio para un fin
Al llegar a la oficina, lo primero que encontró Diane fue una canasta con desayuno calentito dentro. No pudo evitar la sonrisa que se dibujó en su rostro al rozar la corona dorada en forma de logotipo con los dedos.
Sin importar las diferencias o la distancia entre los dos, Tyler continuaba preocupándose por ella y por el bebé. Ya no le cabían dudas, amaba a ese hombre con toda su alma y se lo diría.
Diane se sentía capaz de gritarlo a los cuatro vie