Capítulo dos. El árbol genealógico
—Eh… sí… de acuerdo — farfulló Britney. Ese hombre era tan serio como guapo y era evidente que había un tiempo limitado de audiencia —. Bien, bueno. Soy Britney Nichols…
—Lo sé. Viene con las mejores recomendaciones posibles de mi amiga la marquesa de Carisbrooke. No sé qué le habrá contado ella o mi hermana, pero heredé de mi abuelo paterno este lugar hace ya un tiempo. Cuando estaba en uso se dejó que se estropeara hasta la penosa condición en que puede verl