Capítulo catorce. Mi condición para ayudarte
Los días transcurrieron de maravilla y demasiado rápido y con ellos, los encuentros entre Diane y Tyler se volvieron más frecuentes. En una semana solo habían dejado de verse un día debido a la carga de trabajo por las dos partes. Tanto la muchacha española como el chef británico eran personas ocupadas que dirigían sus propios negocios, por lo que se comprendían mutuamente y por eso podían ser honestos el uno con el otro. Él no pensaba dejar a Diane