Capítulo trece. Solo trabajo.
Dos horas más tarde, Owen paseaba por el gran recibidor de la entrada de la Villa Chrysafénios. Llevaba esperando un buen rato, pero justo cuando miraba el reloj oyó una puerta que se cerraba en el piso de arriba. Aprovechó para colocarse los puños y ajustarse el nudo de la corbata en el espejo que había al lado de la puerta antes de que el reflejo de alguien apareciera en el cristal. Una completa extraña se acercaba por detrás y era la visión más encantadora que