Capítulo doce. La señora Stratos.
Britney aceptó aquella petición de ir a la fiesta con su jefe. ¿Por qué no? no había nada de malo en eso.
La preocupación desapareció del rostro de Cosmos, pero la terrible realidad hizo que se esfumaran los sueños de Britney
—Oh… me acabo de dar cuenta, de que voy a tener que decir que no, Cosmos — la joven hizo una pequeña mueca de comprensión al ver la cara que volvía a poner el asistente —. Es una excusa horrible, pero realmente no tengo nada que pone