—¿Qué están haciendo?
Su voz era firme, aunque no dejó que su enojo se hiciera evidente.
Bob ni siquiera alcanzó a hablar cuando Liam rugió:
—¡Voy a buscar a mami!
—¿No dije que no tienen permitido salir? —preguntó Alexander con voz profunda.
—¡Queremos ir! ¡Queremos ir! —gritó Liam haciendo un escándalo.
—¿Necesitas una paliza? —El rostro de Alexander se volvió frío.
Liam dio un paso al frente y golpeó las pantorrillas de su padre con sus pequeños puños.
—¡Papá es tonto! ¡Papá es un gran gordo