—¿Qué cosas? —preguntó ella.
—Las de tu habitación. Pensé que lo que había no era lo suficientemente bueno, así que lo cambiaremos todo. Incluso un bote de basura debe ser de buena calidad si lo usas tú.
Maya no reaccionó externamente.
Pero en su interior pensó:
¿Qué está planeando Sid?
¿Por qué, de repente, quiere mejorar todo en mi habitación?
El rostro de Hilda estaba visiblemente tenso.
Judy, en cambio, permanecía serena, como una escultura perfecta. Pero su silencio demostraba que sabía oc