—¿No vinieron hoy? —preguntó Maya.
—Tienen demasiado trabajo en la empresa y no pudieron venir. Pero no pasa nada; ya encontraremos otro momento para reunirnos. Están muy felices de tener una hermanita como tú —dijo Sid.
Maya sería demasiado ingenua si creyera esa explicación.
Apenas habían empezado a comer cuando Hilda comenzó a tantearla.
—¿Conoces al responsable del Grupo GOLDEN?
—Es el padre de mis hijos —respondió Maya con naturalidad.
Cualquiera con un poco de inteligencia entendería lo q