Yvonne se sorprendió.
—¿Qué estás haciendo?
—Hay demasiados niños en casa. No puedo encargarme de todo yo sola. Ahora es un poco complicado… ¿crees que podrías venir a ayudarme?
Yvonne la miró como si acabara de escuchar el chiste del siglo.
—¿Yo? ¿Ir a ayudarte? ¿Estás bromeando? Si no recuerdo mal, no eres la única adulta en tu familia, ¿verdad?
—Mi tía tuvo un asunto urgente y tuvo que regresar. Ahora estoy sola. Debes saber lo difícil que es lidiar con tres niños por tu cuenta. Ya he hecho