El teléfono de Laura no paraba.
Llevaba tres semanas sin parar desde el día del lanzamiento.
No era el tipo de no parar de quien recibe llamadas urgentes que requieren atención inmediata. Era el otro tipo: el no parar de quien ha publicado algo que ha activado algo en el mundo y que el mundo tiene mucho que decirle al respecto aunque no todo lo que tiene que decirle sea urgente ni requiera respuesta en las próximas horas.
Laura contestaba dos de cada diez llamadas.
Las que tenían nombre reconoc