La librería estaba llena.
No llena en el sentido de las librerías que tienen presentaciones y que llenan las sillas y dejan el pasillo libre para que quien llegue tarde pueda entrar sin molestar. Llena en el sentido de las librerías cuando algo ocurre que la gente quería ver y que hay más personas de las que el espacio puede recibir con comodidad y que las que no tienen silla están de pie contra las paredes y en el pasillo y en la calle mirando por el escaparate.
Laura llegó diez minutos antes.