La invitación llegó en abril.
Un correo desde la secretaría del Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas: ¿estaría dispuesta Laura Valdés a dar una ponencia en el foro anual de derechos maternos en Ginebra? La fecha: tres semanas.
Laura lo leyó dos veces.
Se lo reenvió a Pati sin comentario.
Pati llamó a los diez minutos.
—¿Vas?
—No sé.
—Sí sabes. La pregunta es si quieres.
Laura lo pensó durante la tarde.
No era la primera vez que le pedían que hablara de su historia. Había rechazado entr