Capítulo 96 —¡Se van a matar!
Narrador:
El médico terminó de trabajar en silencio, con las manos firmes y la frente perlada de sudor. Retiró los guantes manchados y se dirigió al Diablo con voz controlada.
—La bala entró y salió con una trayectoria limpia. No tocó ningún órgano. Ya está suturada. Lo único que necesita ahora es descansar.
Roman asintió, con la mano aún aferrada a la de Sofía. Aylin dejó escapar un suspiro entrecortado, acariciando el rostro de su hija mientras ella, agotada, cerr