Capítulo 185 —Necesito tu ayuda
Narrador:
Renzo salió del Vaticano con paso firme. Había dejado al Monseñor dentro, para que se ocupara de los trámites que, con suerte, se moverían rápido. El aire de Roma olía a piedra vieja y cansancio, pero en él había algo distinto: determinación.
—Nos vemos mañana, Renzo —dijo Grimaldi, con el maletín en la mano —Tengo que reunirme con gente y preparar los papeles. No te metas en líos, te lo ruego.
Renzo se inclinó un poco hacia la ventanilla.
—Monseñor, en