Capítulo 184 —Ahórrese la penitencia
Narrador:
Renzo empujó la puerta del despacho parroquial con el mismo impulso con que enfrentaba una negociación. Monseñor Grimaldi levantó la vista de los papeles, con una mezcla de sorpresa y resignación.
—Renzo —suspiró —No esperaba verte tan pronto.
—Ni yo esperaba tener que venir —respondió Renzo, dejándose caer en la silla frente al escritorio —Así que dígame, Monseñor, ¿cómo va lo mío?
Grimaldi carraspeó, buscando el tono más diplomático posible.
—El p