Capítulo 101 —Quiero pedirte disculpas
Narrador:
Sofía abrió los ojos despacio. Todo le pesaba: la cabeza, los párpados, el cuerpo entero. El dolor en el costado era punzante, pero lo que más la confundía era esa sensación de calor en su mano. Parpadeó varias veces hasta que la vista se aclaró, y lo vio, era su padre. El Diablo estaba sentado al borde de la cama, con el ceño fruncido y los ojos rojos de no dormir. Su gran mano envolvía la de ella, firme, como si temiera que se escapara. Ella mov