Gala sabía que todo lo que Alana le dijera de ahora en adelante no era simplemente la confianza de amigas que pudiesen tener, era más que eso, Alana estaba apelando a su lado profesional, y Gala se sintió útil, de la misma forma en la que Benjamín lo hacía cuando se lo consultaba con algun tema referente a lo legal y, es que por más que ellos fuesen seres sobrenaturales, vivían entre humanos, debían apegarse a las leyes del hombre y aunque fuesen dotados de ciertos “poderes” ellos sabían mejor