El camino hacia los Hamptons transcurría entre curvas suaves y árboles que se mecían al viento, como si no supieran que dentro del auto viajaban cuatro corazones tensos. Momo iba dormido en el asiento trasero, con la cabeza apoyada en el regazo de su hermana. Maggie miraba por la ventana con expresión serena. Mariposa, sentada en el asiento del acompañante, no había dicho una palabra desde que subieron. Seven conducía en silencio, con las manos firmes en el volante, como si cada kilómetro que d