Las últimas semanas del embarazo de Sophie fueron como una montaña rusa de emociones y también de sensaciones pues a medida que su vientre crecía su deseo por Kyle no disminuía, por el contrario. Se había vuelto exigente y demandante con el sexo, lo cuál le llevaba a Kyle bromas de su amigo pues solía estar ojeroso en ese ultimo tiempo, al menos hasta que se mudaron a su propia nueva casa. Kyle y Sophie se decidieron por una casa moderna de dos pisos en la zona cara de Riverdale, allegada a la