Era el día más feliz de su vida pero de pronto se sentía como si ese sol brillante que la abrazaba con su calor la hubiese dejado a merced de la noche más oscura, para alimentar a los lobos... Pero, para ser honestos, Tom nunca se había ocultado bajo el disfraz de un cordero o una oveja. Desde el momento en que lo había conocido ella había sentido algo indescriptible y oscuro cuando la miró con familiaridad y deseo, como si ella le perteneciera. Tom estuvo casi un mes en coma luego de los suces