Capítulo 27. Huir no es opción
Los días siguientes se convirtieron en un infierno silencioso para Lionel. La discusión en la biblioteca había dejado una grieta imposible de ignorar. Cada vez que recordaba las palabras de Viola, sentía una extraña mezcla de rabia, culpa e impotencia. No quería verla. No quería hablar con ella. Y, sobre todo, no quería enfrentarse a las preguntas que comenzaban a instalarse en su cabeza.
Por eso empezó a marcharse de casa antes de que amaneciera. Desayunaba apenas un café en la oficina, se ref