Capítulo 43. El Nombre Equivocado (Otra Vez)
Viola llegó a la puerta de la UCI casi al mismo tiempo que el médico joven. Todavía podía sentir el calor residual entre sus piernas y el olor a sexo disimulado bajo el perfume. Se acomodó el cabello con un gesto rápido y entró detrás de él sin decir una palabra.
Lionel ya no tenía el tubo en la boca.
Estaba semiincorporado sobre las almohadas, el rostro todavía hinchado y marcado por los moretones, pero los ojos abiertos. La voz le salió como un graznido ronco cuando intentó hablar.
—Agua…
Una