Sophie aún shockeada por todo lo que acababa de pasar prácticamente se dejó conducir como un cordero al matadero por Kyle hasta el vehículo de este, que la acomodó en el asiento de acompañante de su nuevo Porsche y le colocó el cinturón de seguridad mientras la muchacha murmuraba una retahíla de cosas de las cuales solo él entendía en parte... Con una sonrisa de autosatisfacción dio la vuelta por delante del vehículo luego de cerrar la puerta del lado del acompañante, abrió su propia puerta y s