Él se quedó mirando a la muchacha en silencio por un momento pero no le respondió mientras el ceño por arriba de la perfecta nariz de Sophie se fruncía cada vez más hasta que él sonrió con un dejo de cinismo. — NO TE RÍAS DE MÍ — exclamó ella con enojo, se cruzó de brazos y miró para el otro lado visiblemente ofuscada. "Qué injusto que era que todos aquellos que la rodeaban y lucían cómo príncipes azules fueran malos". Pensó y bufó. Kyle siguió con su mirada en el camino, ya estaban más cerca d