Una tonta distracción.
Isaías se encontraba afuera de la universidad esperando a Zoe cuando se dio cuenta de que algo no iba bien. Aunque había sentido como si alguien lo estuviera siguiendo mientras iba hacia allí y ahora podía sentir la misma sensación a su espalda, pero más certera. Y a pesar de que la situación estaba llena de misterio, decidió no hacer caso, o al menos eso pensaba antes de enterarse de que ellos iban tras Zoe.
«¿Quiénes son estos tipos?», se preguntó a sí mismo porque sus olores eran totalmente